Puede afectar a uno o varios cartílagos costales, y es típico que afecte a los más altos (2ª a 4ª costilla), y más en el lado izquierdo.
Se caracteriza por la inflamación benigna de la articulación que une el esternón con las costillas o la articulación costo-condral (que une costilla con cartílago). Esto origina un fuerte dolor torácico (en algunos casos este dolor puede llegar a ser extremo, llegando a ser debilitante), en uno o varios cartílagos costales. Su inicio puede ser gradual o repentino y por su intensidad puede irradiar a brazos y hombros y producir dificultad en la respiración. Es por ello, que muchas veces se puede llegar a confundir con una angina de pecho o infarto de miocardio. Además, la persona que lo sufre, ante el fuerte dolor y los síntomas puede llevar a tener un cuadro de ansiedad o pánico al pensar que está sufriendo un ataque cardíaco.Como hemos dicho, no se sabe la causa exacta de esta dolencia pero se han indicado algunos posibles detonantes:
- Infección de las vías respiratorias, como pueda ser un resfriado
- Traumatismos torácicos costales
- Enfermedades sistémicas inflamatorias
- Angustia y stress
Para el tratamiento y mejora del dolor se recurrirá a:
- Analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos en los casos más severos, por una o dos semanas. Si el dolor se hace persistente y muy fuerte se puede llegar a recurrir a la infiltración local de antinflamatorio
- Aplicación de calor local en la zona del dolor
- Reposo, ya que el movimiento o la actividad aumentan el dolor
- Fisioterapia Movha y laserterapia. Se ha comprobado que este tratamiento alivia bastante el dolor
- Ejercicios de respiración, para relajar las vías respiratorias y permitan que se pasen antes los episodios agudos de dolor